viernes, 22 de diciembre de 2017

Las grandes marcas de la cultura mundial.

Los avances digitales han transformado el sector de la cultura. Los museos y salas de exposiciones han sabido reinventarse para adaptarse a las circunstancias y atender a la demanda de sus visitantes, pasando de ser un lugar de observación a ser proveedores de experiencias culturales nunca vistas. Es el caso de museos tan importantes a nivel internacional como: El Prado en España, El MoMA en Nueva York o El Louvre en París.

Con motivo de su Bicentenario, el Museo del Prado pretende mostrar el camino que ha recorrido desde 1819, año en el que abrió sus puertas al público hasta el momento actual en el cual se plantea nuevos objetivos de cara al futuro como: La necesidad de atraer colectivos sociales que tradicionalmente no se han sentido atraídos por sus colecciones, fomentar la investigación sobre estudios de género, minorías… o los retos derivados de la masificación.




Y es que El Prado ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías utilizándolas para poner en marcha proyectos como: ¿Quedamos en El Prado? (Programa educativo dirigido a jóvenes entre 13 y 17 años) o El Prado para todos (Programa dirigido a personas con discapacidad funcional), ambas iniciativas cuentan con Samsung que colabora con el museo desde 2013 con el propósito de mejorar la experiencia de los visitantes y potenciar nuevas actividades divulgativas y educativas a través de la tecnología. Además de El Museo del Prado en Google Earth, un proyecto lanzado por Google y por el propio museo para que los amantes del arte puedan admirar, a una gran alta resolución, las obras viendo el trazo, la pincelada y las tonalidades empleadas por cada uno de los artistas; todo ello empleando fotografías digitales.               

Uno de los museos más importantes del mundo así como uno de los más visitados, El Prado ha sabido darse a conocer fuera de las fronteras españolas llevando sus colecciones a museos tan importantes como el Museo Metropolitano de Arte de Tokio ya que Japón es una fuente muy importante de visitantes para el Museo del Prado que le aporta el 10% del total, lo que enriquece también económicamente a Madrid por el incremento turístico que supone para la ciudad.
Debido al repunte del turismo en la ciudad, El Prado se ha visto beneficiado económicamente gracias al aumento de sus visitantes tanto a nivel individual como grupal a las exposiciones temporales durante el último año 2016 en el que el museo recibió 3.033.754 visitantes, un 12,50% más que en 2015. Además, hay que añadir a este aumento de visitas en su sede de Madrid, las visitas a las exposiciones organizadas por El Prado tanto en ciudades españolas como extranjeras. Beneficios que han generado 20.501.000 euros por entrada en el último año, un 25,29% más que en 2015.

Al igual que El Prado, otros museos conocidos internacionalmente han tenido que adaptarse a la era digital como El MoMA o El Louvre.
El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), creado en 1929 con el objetivo de mostrar el arte más avanzado de la época, está a la cabeza en lo que se refiere a las innovaciones tecnológicas ya que fue el primero que creó canales multimedia  con todo tipo de tutoriales para sus obras, blogs, además de apps para todos sus sistemas operativos. Entre sus iniciativas digitales se encuentra el uso de técnicas derivadas de la industria de los juegos para involucrar a los visitantes e incrementar su interés por el mundo del arte. Además, el museo tiene como objetivo otra forma de mostrar sus fondos en Nueva York aumentando la conexión entre técnicas y disciplinas.




Con su labor de dar a conocer a la gente el significado del arte visual, El MoMA es uno de los museos de arte más complejos del mundo y uno de los más visitados en la ciudad de Nueva York y de todo el mundo ya que recibe un promedio de 3.000.000 de visitantes al año. Con ese afán de divulgar el arte moderno, ha querido llevar más de 200 obras emblemáticas de sus colecciones a ciudades europeas como París para mostrar al visitante que el arte moderno no se limita solamente a Europa.

Por su parte, El Museo del Louvre de París, que abrió sus puertas en el año 1793 y supuso el traspaso de las colecciones privadas de las clases dirigentes a galerías de propiedad pública, también se ha adaptado a las nuevas tecnologías abandonando su imagen de museo clásico y serio. Para acceder a la era digital y acercarse a un público más joven, desde el año 2012 aparcó las tradicionales audio-guías por consolas Nintendo 3DS con el objetivo de acercar el mundo de la cultura clásica a los procesos más innovadores. Estas consolas han permitido al visitante ver las imágenes en alta calidad y en 3D con la posibilidad de ver detalles de las distintas obras de arte además de encontrarlas en el museo con facilidad.


Es el museo más emblemático de Francia y el más visitado del mundo con 9.000.000 de personas al año de las que el 70% son extranjeros. Entre las nacionalidades más numerosas en visitar este museo se encuentran: Estadounidenses, chinos, italianos, británicos y brasileños.
Tan afamado es que en el año 2012 se construyó un segundo Louvre en la ciudad de Lens, al norte de Francia con el objetivo de revitalizar la región y que acceda al mismo un público aún más grande y diversificado.
Además, ha sabido llevar su nombre fuera de las fronteras francesas instalando un museo en Abu Dabi, una estructura moderna que cuenta con más de 600 piezas.

Estos y otros museos que son un referente en la cultura mundial han sabido transformarse y llevar sus colecciones fuera de sus fronteras para que se conozca su pinacoteca y alcanzar fama para que la gente de otras partes del mundo visite sus sedes y enriquecer así el turismo de las ciudades en las que se encuentran.                                                                             


                                                                                                                                                                                 

jueves, 14 de diciembre de 2017

Análisis de la revista: "Historia y vida".

Historia y vida es una publicación española de periodicidad mensual que está especializada en la divulgación de la historia y el arte. Se trata de la revista más veterana del sector.

Fue creada en 1968 y pertenece al Grupo Godó, primer holding de comunicación español cuyo consejo de administración está formado por:
Presidente – Javier de Godó Muntañola.
Consejero Delegado – Carlos Godó Valls.
Consejera Editorial – Ana Godó Valls.

La revista tiene su sede en Barcelona y es editada por Prisma Publicaciones, la editora de prensa no diaria del Grupo Planeta (líder del mercado editorial en España y América Latina). Esta editora está formada por:
Presidenta – Laura Falcó Lara.
Director – Albert Terradas Cumalat.
Distribución – Pilar Barceló.
Producción – Planeta Innovación.



En cuanto a los contenidos, la revista abarca las épocas de la Prehistoria, Historia Antigua, Medieval, Moderna y Contemporánea. En cada una de ellas dedica artículos de cierta profundidad a la Historia de España.
Además, tiene secciones fijas que incluyen: Noticias (Relacionadas con la historia), Perfil (Breve repaso a la biografía de un personaje histórico), Anecdotario, En imágenes (Dibujos detallados de edificios, barcos, aviones, etc.), Temas clave (Varias páginas dedicadas a un tema de Historia Contemporánea), Arqueología, Ciencia, Arte, Correo del lector, Libros, Exposiciones, Foto con historia.
Y todas esas secciones y contenidos están realizados por un grupo de personas que forman la redacción de la revista:
Directora de la revista – Isabel Margarit.
Redactora Jefe – Empar Revert.
Redacción – Francisco Martínez Hoyos. 
Maquetación – Mercedes Barragán.
Ganadora del premio de la Asociación de Revistas de Información (ARI) a la mejor revista especializada en 2003 por su gran trayectoria, ha contado entre sus firmas con autores como: Néstor Luján, Juan Eslava Galán, Marius Carol y Juan Balansó entre otros.

A pesar de la tendencia a la caída en cuanto a difusión y lectores debido a la competencia de Internet y a los canales temáticos de televisión, Historia y vida ha sido una de las revistas que ha sabido mantenerse incorporando a su soporte en papel recursos como cartografías, cronologías o infografías que han hecho que se vendan al mes más de 60.000 ejemplares.
Además, la revista ha optado por un nuevo diseño ofreciendo el contenido de los textos con un menor grado de densidad que ha ayudado a captar a un público más joven y no tan especializado como venía siendo hasta ahora.