miércoles, 29 de noviembre de 2017

Obituario de Mariano Barbacid Montalbán (Ficticio).

El bioquímico español Mariano Barbacid Montalbán falleció ayer en Madrid a los 68 años de edad a causa de un infarto de miocardio. 
“El paciente Mariano Barbacid Montalbán llegó al hospital con parada cardiaca y nada se pudo hacer por su vida” según ha confirmado la dirección del hospital Gregorio Marañón donde fue ingresado de urgencia ayer por la mañana. 
Un trabajador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas Carlos III de Madrid del que Barbacid es director desde el año 1998  fue quien avisó a una ambulancia tras encontrar al químico inconsciente en el suelo de su despacho, según ha informado la agencia EFE.


Nacido en Madrid en 1949, Mariano Barbacid se doctoró en bioquímica por la Universidad Complutense de Madrid en 1974. Realizó su tesis doctoral en el Instituto de Biología Celular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Especializado en esta rama de la biología, fue becado para estudiar e investigar en los Estados Unidos e ingresó en 1974 en el Instituto Nacional del Cáncer de Bethesda (Maryland), donde empezó a trabajar en el campo de la biología celular interesándose por los virus tumorales. En 1978 formó su propio equipo en el Laboratorio de Biología Celular y Molecular de dicho instituto.

Durante su estancia fuera de España consiguió dos importantes avances en el campo de la oncología: En 1981, junto a su equipo, consiguió aislar por primera vez un gen humano mutado (H-RAS), implicado en el tumor de vejiga; y en 1986, junto a su equipo también, identificó y reprodujo el gen TRK que cumple una labor fundamental en el mantenimiento de las funciones neurológicas.

Tras su etapa en Estados Unidos, en 1998 regresó a España y se incorporó, como director, al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). A través de esta institución, propició la activación de la Red Española de Bancos de Tumores y desarrolló el primer oncochip creado en España, con una tecnología puntera para la investigación de los mecanismos moleculares del cáncer.

Además de todos estos descubrimientos relacionados con el cáncer, ha sido colaborador de varias revistas científicas  prestigiosas como Nature, Nature Genetics o Cancer Research de la que fue editor. 
A lo largo de su carrera ha sido distinguido con numerosos premios por la comunidad científica internacional entre los que se encuentran: el Distinguished Young Scientist Award en 1983, el Rhodes Memorial Award en 1985 o el Charles-Rudolph-Brupbacher en 2005.

La capilla ardiente de este reputado químico estará abierta en el tanatorio de Tres Cantos (Madrid) hasta las 00:00 horas según han confirmado fuentes familiares a varios medios de comunicación.

“Este es un obituario ficticio realizado como práctica para la asignatura de Periodismo especializado en Ciencia y Cultura”.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Tecnologías audiovisuales al servicio de la Museografía.

Las llamadas nuevas tecnologías se han convertido en parte de nuestra realidad cotidiana hasta un punto que difícilmente podíamos imaginar hace apenas una década. En lo que se refiere a los museos, los tiempos del plano y la audioguía han quedado atrás y, en la actualidad, ofrecen una amplia variedad de soluciones tecnológicas para enriquecer la experiencia de los usuarios. Estas soluciones tecnológicas son un recurso  más en sus exposiciones y montajes permanentes. La tecnología audiovisual, en particular, ha sido la que más ha revolucionado los museos recientemente.

Es el caso del Museo Arqueológico Nacional (MAN) que, con 150 años de historia, ha incorporado recientemente en cada una de sus salas correspondientes a cada escenario histórico nuevas tecnologías a disposición de los visitantes, como por ejemplo: auriculares, un Smartphone Samsung Galaxy S7 y gafas Gear VR.



Con estas nuevas aplicaciones se adaptan distintas piezas y contenidos arqueológicos a la experiencia de realidad virtual para que el público pueda vivir la sensación de pasear por las calles y entrar a las casas de nuestros antepasados.

Los visitantes pueden recorrer los distintos escenarios de la Historia de España (Prehistoria, Protohistoria, Hispania Romana, Edad Media y Edad Moderna), que forman parte de la exposición permanente del museo, con la ayuda de las explicaciones de una guía virtual que nos ayuda a recorrer espacios como las cuevas que se habitaban en el Paleolítico, las calles de un poblado celtíbero, el foro de una ciudad hispanorromana, un mercado de época califal o una vivienda del Siglo de Oro.



Durante este otoño, esta experiencia virtual se amplía a teléfonos móviles, tabletas y ordenadores para que usuarios de todo el mundo puedan visitar de manera remota las distintas salas del museo.

Los museos han entrado definitivamente en la era digital. Se han esforzado en integrar los últimos avances tecnológicos en la difusión de sus contenidos y convertir así sus salas en entornos de experiencia que cubran las expectativas de los visitantes. Han sido los centros culturales que mejor han aprovechado las herramientas digitales para enriquecer sus muestras.   



viernes, 17 de noviembre de 2017

Entrevista al periodista Vicente Vallés.

Abril de 2014 - Madrid.


Nos encontramos con Vicente Vallés, periodista y actual presentador de los servicios informativos de Antena 3. Su trayectoria profesional está marcada por haber trabajado en medios de comunicación muy importantes como la Cadena Ser, Telecinco o TVE. Muy buenas tardes y gracias por atendernos.

Vicente Vallés.


Para comenzar, nos gustaría preguntarle, ¿En qué momento de su vida se dio cuenta de que quería ser periodista? ¿Qué le impulsó a dedicarse a esta profesión?

En mi familia no había periodistas antes que yo llegara y me empeñara en esto, pero si había en mi casa una tendencia muy habitual de siempre comprar periódicos todos los días, mi padre los compraba siempre y yo me sentaba a leerlos muchas veces cuando era un niño a echar un vistazo al periódico y quizás desde ahí tuve la tentación de dedicarme a esto. Y sí, recuerdo un momento cuando yo tenía once o doce años, un profesor nos mandó hacer un ejercicio, una entrevista simulada con algún personaje que quisiéramos o que nos pareciese interesante, lo hice, me puso muy buena nota y me gustó aquello, de manera que a partir de ese momento me empezó a interesar un poquito más y luego ya tenía muy claro, cuando me tocó decidir qué carrera quería hacer, que quería hacer periodismo.


¿Cuáles fueron sus primeros inicios en el periodismo? ¿Dónde comenzó sus prácticas?

Bueno, pues como casi todos en esta profesión y como vosotros cuando empecéis, terminéis la carrera y podáis tener la posibilidad de tener una beca en algún sitio o tener prácticas. Yo empecé a hacer prácticas en algunos periódicos, cosas pequeñas y luego conseguí una beca, yo creo que ya no se dan, pero bueno en aquella época sí, en la Cadena Ser, se llamaba Gabinete de la Ser y daban quince becas a quince estudiantes   en el primer curso de carrera o recién terminada la carrera. Y cada año daban quince y  duraba todo el curso, desde octubre hasta junio. Y luego normalmente, conseguía quedarme en prácticas hasta el año siguiente y tuve la suerte de poder entrar ahí. Cuando terminé las prácticas en verano fue justo cuando se creó el programa que hizo Iñaki Gabilondo por muchos años, Hoy por hoy, que ahora lo hace Pepa Bueno, tuve la suerte de que quisiera que me quedara trabajando en ese programa y estuve un año. Ya había conseguido entrar en TVE haciendo otras pruebas, pero digamos que esos fueron los primeros años, los primeros inicios, los primeros trabajos que pude hacer.

 
¿Qué le hizo decantarse, especializarse por la información política nacional?

Siempre me interesó mucho la información política, quizás porque cuando yo era un adolescente y entraba en la universidad eran los años de la efervescencia política, de la transición, y aunque no siempre a la gente más joven le interesa  la política, a mí sí me interesó desde el primer momento. Así que, siempre tuve muy claro que quería hacer información política, aunque luego  estuve algún tiempo haciendo información deportiva, a mí me encantan los deportes y quiero saber más de deportes que casi de otra cosa, pero no quería dedicarme a la información deportiva a pesar de que tuve una oportunidad laboral de hacer información deportiva y la aproveché y estuve un tiempo haciendo deportes, pero sí que siempre he tenido un interés más profesional por la información política y he tenido la gran suerte de haberme podido dedicar mucho tiempo a ella. 


Usted que ha estado en las principales cadenas de televisión de este país, tanto privadas como públicas (TVE, Antena 3, Telecinco, Telemadrid) ¿Alguna vez no le han dejado ejercer su profesión con total libertad? ¿Ha tenido que seguir los puntos que dictaba la cadena en cuestión?

No, lo que siempre hay, y eso hay que tenerlo en cuenta, son discusiones sobre qué es lo correcto en cada momento y uno tiene que ser lo suficientemente respetuoso con la opinión de los demás como para saber que no siempre estás en el uso de la razón al cien por cien, lo que no quiere decir que pierdas tu punto de vista. Yo siempre defiendo mi punto de vista pero también acepto y entiendo que los demás defiendan el suyo y que muchas de las cosas que me puedan decir pues también tienen su punto de razón, de manera que, si por ejemplo el informativo de mediodía que hacemos ahora en Antena 3, en esta misma sala nos reunimos todas las mañanas unas veinte personas, yo soy el que toma la última decisión sobre qué va y qué no va en la escaleta del informativo, pero muy a menudo van cosas que a mí en principio no me interesan o no me parecen muy relevantes, pero veo que sí que hay otras personas que creen que eso tiene interés y, lógicamente acepto eso porque yo no hago el informativo solamente para que me guste a mí, sino para que le guste a la mayor cantidad de gente posible. Y entiendo que, si hay mucha gente en esta sala a la que le parece interesante aquel tema, aunque a mí no me interese, seguramente es porque el que está equivocado soy yo. Así que hay que aceptar siempre que hay otras opiniones que también tienen su punto de razón.


¿Qué destacaría de su experiencia como corresponsal en EEUU? ¿Piensa que se deberían establecer más medidas de seguridad para las personas que desempeñan este trabajo?

Bueno, para empezar tengo que intentar corregir un equívoco que le ha pasado a mucha gente y es pensar que yo he sido corresponsal en EEUU.  Podríamos decir que he sido corresponsal a tiempo parcial porque he ido muchas veces a cubrir muchas informaciones pero nunca he estado como un corresponsal fijo, en realidad porque no quise, no porque no me lo propusieran, porque hubo un momento en mi carrera profesional en que se me propuso, de hecho estaba allí en ese momento cubriendo las elecciones generales del año noventa y dos, las elecciones generales presidenciales que ganó Clinton. Cuando se celebraron las elecciones estuve allí un par de semanas más, estuve después cubriendo los primeros actos siguientes a las elecciones. Me propusieron formalmente que me quedara  y me lo pensé, es algo muy atractivo la verdad, muy  llamativo y profesionalmente es algo que atrae mucho, pero era todavía muy joven y pensé que si mi objetivo era dedicarme a la información política nacional, si me quedaba allí en EEUU durante más tiempo, seguramente iba a tener que prescindir de esa idea que tenía. Y aunque me gustaba mucho y me sigue gustando mucho y he tenido la suerte de poderme dedicar episódicamente a la información de la política norteamericana que me interesa mucho, yo quería prosperar también aquí. Digamos que ahí ya asumí riesgos porque no es tan fácil que te ofrezcan ser corresponsal en EEUU, y es muy atractivo serlo la verdad, y a lo mejor dejé pasar una buena ocasión, pero bueno al final elegí otro camino y aquí estamos.


En su etapa como subdirector del Canal 24 horas de TVE ¿Cómo fue su experiencia como presentador de La Noche en 24 horas? ¿Cree que el programa mantiene la misma línea? ¿Qué opina de Sergio Martín Herrera como actual presentador?

A mí me gustaba mucho hacer La noche en 24 horas, igual que me gustaba también mucho hacer La mirada crítica en Telecinco. Es un formato de programa distinto del que hago ahora. Cuando hacía esos programas la verdad es que también echaba un poco de menos la adrenalina de la noticia pura y dura del que hago ahora en el informativo de las tres en Antena 3. Pero bueno, es un formato menos encorsetado que el del informativo puro y duro porque te permite hacer entrevistas, es más dinámico, permite hacer tertulia...lógicamente un informativo no está hecho para eso. Un informativo es un formato distinto que lo que permite es narrar noticias. Lo bueno que tiene esto también es que para un periodista, especialmente en el informativo del mediodía, es eso, es la adrenalina de la noticia de última hora, porque el informativo del mediodía lo estás haciendo cuando muchas noticias están ocurriendo todavía en ese momento o acaban de terminar o ni siquiera han empezado, con lo cual, es el periodismo puro y duro de la noticia de última hora que también para los periodistas es algo siempre muy emocionante. Lo sigo de vez en cuando, pero tengo como norma habitual no hablar de los compañeros a los que dejo después de haberme marchado. Me ha ocurrido ya dos o tres veces. Yo he visto el programa muchas veces y a mí me gusta y lo sigo periódicamente. 


¿Cuál es la principal diferencia que encuentra entre un programa de debate como La Noche en 24 horas y un noticiario como el de Antena 3?

Hay una característica del informativo del mediodía, da igual en que cadena se haga, que es que, es el único informativo del día (de cualquier hora del día) que empiezas a elaborarlo cuando todavía no ha pasado nada. Nosotros empezamos a hacer la escaleta del informativo de las tres de la tarde cuando no ha habido ninguna noticia todavía, a lo sumo a lo mejor alguna noticia que se haya producido en nuestra madrugada, por la noche, por la tarde en América (por ejemplo) pero muy pocas noticias. Entonces lo hacemos con suposición de noticias, con previsiones de lo que va a ocurrir. Puedes prever algunas cosas, otras no, otras te las vas a encontrar durante la mañana porque no estaban previstas. De manera que, ya digo que es el único informativo que empieza a prepararse cuando todavía no han ocurrido las cosas, y eso le da una circunstancia muy peculiar respecto al resto de los informativos.


Ha estado en todos los medios de comunicación (prensa, radio y televisión), ¿Piensa que el medio televisivo es el más complejo? ¿Ha tenido alguna experiencia frustrante en el mismo?

Tecnológicamente sí es el más complejo porque influye la palabra hablada, la imagen, el sonido, entonces sí que tecnológicamente es el más complejo. Requiere también a su vez el trabajo de mucha más gente, toda bien conjuntada para que aquello resulte, cosa que ocurre también pero en menor medida en la prensa o en la radio, y bueno tiene un lenguaje propio. El lenguaje audiovisual tiene un lenguaje propio que hay que manejar lo mejor posible, es algo que se va aprendiendo con el oficio y esa es una peculiaridad evidente de la televisión. La radio tiene una magia que no tienen otros medios, y yo disfruto mucho cuando hago cosas en radio. Y la prensa es la madre de todos nosotros, la prensa escrita, aunque ahora está  la pobre sufriendo muchísimo con las nuevas tecnologías. Se venden muy pocos periódicos y me temo que la cosa no va a mejorar, por desgracia, en lo que se refiere a lo que es el periódico de papel. Otra cosa es Internet, en Internet sí que va a prosperar seguro. Pero lo que es el periódico de papel.... seguramente estemos viviendo quizás los últimos años de venta en masa de periódicos de papel, ya veremos en qué manera queda, ojalá quede mucho porque ya me gustaría que así fuera pero lo veo difícil. Pero bueno, tiene la influencia más grande sobre el resto de los medios que está siempre en letra impresa.


Ahora tenemos más canales de información que nunca, pero ¿Implica esto que estamos mejor informados?

No necesariamente. Yo creo que estamos bien informados en general, aunque hay que saber dónde informarse. Y eso lógicamente es una decisión que queda al libre albedrío de cada persona, de decidir dónde se informan. Aunque es cierto también – y eso es algo que debe analizar todo el mundo en primera persona - que a menudo hay un sector de público: espectadores, lectores, oyentes… que busca información allá donde cree que esa información va a coincidir con su punto de vista. Incluso las noticias, no digo opiniones, las noticias que no les gustan porque no van bien con su punto de vista las rechazan, y culpan a quienes las cuentan por contarlas. Esto es muy habitual, es una desgracia que tenemos, y no pasa solamente aquí, pasa en muchos sitios, pero es algo que creo que debemos reflexionar todos sobre ello. Una cosa son las noticias puras y duras, las noticias no son opinables, las noticias son lo que son y luego están las opiniones. Las opiniones, está bien que se busque cada uno la que quiera, aunque está muy bien también oír diferentes opiniones y luego tener tu propio punto de vista construido en función de las cosas que lees, que oyes y que ves.


¿Qué opina sobre el cierre de nueve canales de TDT sentenciado por el Tribunal Supremo?

Bueno, es una situación la verdad bastante insólita, porque el Gobierno anterior hizo una ley en función de su criterio político, la impuso a las cadenas privadas de televisión, también a las públicas - que lógicamente no tenían otro remedio que aplicarla - la aplicaron y como la ley estaba mal hecha. Ahora todo aquello o buena parte de aquello no se puede seguir adelante con ello porque estaba mal hecho desde el punto de vista legal y las empresas que no tienen culpa de eso tienen que sufrir las consecuencias ahora. Lo ideal es que las leyes cuando se hacen se hagan bien, se hagan correctamente y no supongan un perjuicio para empresas. Ya al margen de estas empresas audiovisuales, en cualquier ámbito, en  cualquier sector para que las empresas no tengan que sufrir las consecuencias de leyes que están mal hechas. Las leyes hay que hacerlas bien, todo el mundo tiene que cumplirlas como debe ser y por supuesto, también hay que cumplir las decisiones de los tribunales de justicia. Pero lógicamente un tribunal de justicia no dirá que algo está mal hecho si no está mal hecho. Eso estaba mal hecho, pero mal hecho por parte de quien hizo la ley, no de quien la aplicó.


¿Podría contarnos alguna anécdota que haya vivido ante las cámaras?

Podría contaros muchas. Los peores momentos son aquellos en los que te das cuenta de que te acabas de equivocar en algo. Cuando te sale mal una frase,  cuando utilizas una palabra que no es la que querías decir pero te sale y no sabes por qué pero vas a decir algo y dices otra cosa, esto pasa de vez en cuando. Ahora ya, en estos tiempos además, cuando te pasa eso eres carne de youtube, inmediatamente acabas colgado por alguien en “el ridículo para toda la vida”. Recuerdo que una vez, además con mala suerte,  se me secó la garganta de repente y me quedé sin voz durante unos segundos. Digo con mala suerte porque casualmente ese día presentaba yo sólo el informativo, no estaba mi compañera Lourdes, porque si se hubiera producido cualquier otro día en el que hubiese estado ella, pues simplemente cambias la cámara y lee el otro la entradilla, pero me pasó justo un día en el que no estaba. Fue hacia el final del informativo y de repente, mientras leía, noté que me iba quedando sin voz porque se me había secado la garganta, intenté llegar al final pero no pude y entonces ya me cubrieron con imágenes. Además, no tenía agua alrededor, con lo cual no pude beber hasta que vino alguien corriendo y me trajo una botella y ya pude recuperar un hilo de voz justo para despedir el informativo. Por suerte, era el final del informativo, que podía haber sido peor si me hubiera ocurrido al principio. Se pasa mal. Eso me ha ocurrido yo creo un par de veces, la última ha sido aquí en Antena 3 y otra vez yo creo que me pasó en TVE en La noche en 24 horas. Lo que pasa es que allí era menos problemático porque como había varias personas en la tertulia pues me callé un rato y ellos empezaron a hablar y ya está. Pero aquí estaba yo sólo, no había alternativas. 

  
¿Cuál ha sido el mejor momento o etapa de su vida como periodista? ¿Y por qué? ¿Y el peor momento o etapa que más le ha costado llevar como profesional?
 
Como dicen los optimistas, yo espero que el mejor momento esté por llegar. No sé, no diría  que ha habido un mejor momento. Ha habido algunos momentos que me han gustado especialmente por diferentes motivos.
Uno de ellos quizás, pues cuando estuve en EEUU, cuando cubrí mi primera campaña electoral americana que fue en el año 1992 y fue una experiencia muy interesante de cubrir. También, pues cuando cubrí las primeras elecciones en España que me tocó cubrir cuando era muy jovencito. Y mucho antes, cuando hice deportes, por ejemplo, pues cubrí unos Juegos Olímpicos, tuve la suerte de poder hacerlo y fue emocionante. Eran unos Juegos Olímpicos de invierno y yo no tenía ni idea de deportes de invierno, me los tuve que aprender para aquello, aprendí algunas cosillas. Y bueno, luego algunos momentos de los programas que he dirigido, pues algún momento de La mirada crítica, alguno de La noche en 24 horas… Algunos programas concretos de los que me siento especialmente satisfecho. Hubo uno en Telecinco, creo que era el aniversario de las primeras elecciones democráticas del año 1977, en el que reuní a Manuel Fraga con Alfonso Guerra, Santiago Carrillo y Marcelino Oreja. Los cuatro juntos allí, un programa especialmente interesante. Hubo otro parecido con motivo de un aniversario del 23-F  en La noche en 24 horas y aquí, en Antena 3, por ejemplo en las últimas elecciones americanas que ganó Obama otra vez estuve allí también y fue un momento muy interesante. Y bueno, son episodios que te gusta recordar.
Y luego, dos muy tristes: Uno el 11-S que lo cubrí en Nueva York y otro el 11-M que lo cubrí aquí. Bueno, son informativamente dos momentos especialmente relevantes pero que uno prefiere no tener que contar si puede evitarlo.


En sus años de profesión y dedicación al periodismo, ¿Podría nombrarnos algún compañero, también periodista, que le haya enseñado alguna lección y del que haya aprendido cosas nuevas, en el ámbito profesional, o con el que haya  vivido experiencias que le hayan servido y ayudado como periodista?

Bueno, en realidad yo creo que no ha habido un solo compañero con el que haya trabajado del que no haya aprendido algo y sigo, porque esta es una profesión como otras muchas en las que el oficio se sigue construyendo todos los días. Pero quizás, volviendo al principio de mi andadura profesional, hubo dos personas de las que aprendí muchísimo: Uno fue Iñaki Gabilondo, con el que tuve la suerte de trabajar durante un año y otro, Fermín Bocos, con el que trabajé justo antes de trabajar con Iñaki Gabilondo durante un verano en Hora 25, en la Cadena SER y gracias a él empecé  a entender la diferencia entre contar las cosas y saber dónde está la noticia, entre cubrir una noticia y saber cuál es el titular de esa noticia. Aprendí a titular, que es uno de los aspectos de esta profesión más complicados. Dónde está la noticia dentro de esa noticia, cuál es la principal historia que tenemos que contar, cuál es el titular de esa historia... Y con él aprendí mucho de ese mecanismo de encontrarle un titular a cada noticia y es una cosa que siempre le estaré agradecido a él y también a Iñaki Gabilondo con el que trabajé después.


Se dice que los presentadores de televisión ganan mucho dinero. ¿Es eso cierto?

 Los habrá que sí. En estos tiempos casi cualquiera que tenga un trabajo un poquito relevante tiene una suerte que mucha gente no tiene. Algunos, porque tienen un trabajo poco relevante, otros, porque tienen un trabajo muy mal pagado, que es una inmensa mayoría de la gente que tiene trabajo ahora, que tiene todavía la suerte de tener trabajo y luego ya, si lo comparamos con que no han conseguido entrar en el mercado de trabajo o los que han salido del mismo y no consiguen volver a entrar, pues, cualquier cosa que se pueda decir en ese sentido no tiene mucho sentido por mi parte. Lógicamente también hay que diferenciar. En periodismo, los presentadores periodistas no son iguales que los presentadores de otro tipo de programas. Hay programas que por su incidencia de otro tipo de programas, de espectáculo y demás tienen otro tipo de formatos salariales. También, porque quizás son menos fijos. Los programas de entretenimiento tienen un riesgo añadido en la televisión y es que, en cuanto dejan de funcionar, desaparecen incluso de la parrilla, no es que cambien al presentador, es que directamente el programa desaparece. Entonces, esto hay que verlo así, en estos términos y, lógicamente yo tengo la suerte, no sólo de tener un trabajo, sino además de tener un trabajo de cierta relevancia después de muchos años de profesión y entiendo que cualquiera pueda mirarnos como gente privilegiada y no diré que no somos privilegiados. La verdad es que, en estos tiempos, cualquiera que tenga un trabajo es un privilegiado y cualquiera que tenga un trabajo especialmente relevante como éste pues es todavía más privilegiado. Yo, así me siento también, me siento un privilegiado.


¿Podría facilitarnos algunos consejos a los que estamos estudiando esta carrera, en un momento tan difícil como en el que nos encontramos ahora?  

Primero, todos los periodistas que he conocido hemos pensado, cuando terminábamos la carrera, que iba a ser dificilísimo conseguir un trabajo y todos teníamos razón. Es difícil conseguir un trabajo, pero también casi todos, al final, lo hemos conseguido. La mayor parte de mis compañeros de promoción han acabado trabajando en esto. Algunos de los que no han acabado trabajando en esto es porque no quisieron, encontraron otras vías laborales, otros caminos y decidieron no dedicarse a esto, no porque no hubieran podido hacerlo y generaciones posteriores han tenido dificultades y también lo han conseguido. Esto no significa que ésta no sea una situación de especial dificultad, lo es y, ahora mismo, los medios no están para tirar cohetes en lo que se refiere a contrataciones y demás, y las contrataciones que se hacen no siempre son en las mejores condiciones laborales para quienes acceden al mercado de trabajo, pero insisto en que la mayoría de los que estáis ahora en la facultad antes o después conseguiréis un puesto de trabajo y luego también depende del talento de cada cual llegar más o menos lejos en la profesión.
El consejo que yo doy casi siempre a quienes venís, por ejemplo en prácticas en los veranos algunos con los que he trabajado, es que no os obsesionéis mucho con las cuestiones tecnológicas, que son importantes, sin duda, pero quienes estáis ahora en la franja de edad de los veinte pocos años estáis ya muy acostumbrados a cambiar de maquinaria cada dos por tres y fácilmente os adaptáis a las novedades que hay de software, de edición, de vídeo y cualquier cosa, eso en lo que se refiere a la televisión. Eso es muy poco preocupante para mí, a mí lo que me preocupa es que los periodistas que venís a trabajar con nosotros, por ejemplo en las prácticas de verano, sepáis de lo que habláis. Eso no se aprende tan rápidamente como manejar el último software para editar vídeo, eso en dos días lo habéis aprendido. Esto es un trabajo diario en el que hay que insistir mucho, en el que no hay que parar nunca y yo tampoco. Los conocimientos no se tienen por ciencia infusa. Hay que darle y darle, estar muy pendientes siempre de las noticias, de los periódicos, de las televisiones, de la información… para que al menos las cosas te suenen y yo con eso me conformo para quienes están empezando, con que les digas el nombre de alguien y por lo menos les suene porque sepan que es alguien que está en las noticias habitualmente. Entonces, eso es lo más importante.


Para finalizar, ¿Podría decirnos alguna frase que recuerde y le ayude a motivarse en su trabajo?  

Bueno, hay algo que sí me repito de vez en cuando y es: “Cuando ves que algo es muy complicado, asumir que es complicado pero negar que sea imposible”. Podemos hacer esto mejor, va a ser difícil que lo hagamos mejor, no porque no sea mejorable sino porque a lo mejor tenemos serias dificultades, sean de tipo técnico o de tipo humano, para poder hacer algo así mejor pero, muchas veces te piensas que es algo imposible y resulta que no lo era. Poniéndole un poquito más de esfuerzo, poniendo un extra de motivación en los equipos… Hay que tener en cuenta, como decía antes, que somos muchos trabajando por una cosa. No es el trabajo de una sola persona, sino el trabajo de muchas personas. Todo tiene que engarzar bien, todo tiene que funcionar de una manera conjuntada. El error de una sola persona se convierte en el fallo del programa y entonces, todo el mundo tiene que estar muy encima de las cosas para que nada falle y que todo resulte. De manera que, cuando un programa termina y ha salido todo más o menos bien pues, te quedas muy contento y bueno, luego el porcentaje de veces en que algo falla es muy amplio. Muchas veces la gente no se da cuenta pero nosotros sí y no nos gusta que eso ocurra. De manera que, puede no ser fácil pero casi nada es imposible. Siempre hay que intentar dar un paso más en el esfuerzo. 

Muchas gracias.

En el plató de Informativos de Antena 3.