viernes, 20 de septiembre de 2019

Entrevista al actor Jesús Vidal.

Jesús Vidal: “Pensar que las personas con discapacidad tienen más mérito, no es normalizar”.

Leonés de nacimiento, Jesús Vidal es un actor y escritor con discapacidad visual. Tras licenciarse en Filología Hispánica, realizó un máster de periodismo en la Agencia de noticias EFE, en la sección de deportes.
Ganador de un premio Goya como actor revelación por su interpretación en la película Campeones del director Javier Fesser, ha participado en obras de teatro como Cáscaras vacías en el Centro Dramático Nacional o Alguien voló sobre el nido del cuco actualmente en el Teatro Calderón de Madrid. Además, es colaborador de televisión en el programa Zapeando de La Sexta y el próximo mes publica su libro Sala de Espera.

Retrato del actor Jesús Vidal.
                                                                                                                                  

Jesús, ¿Por qué dejaste apartado el periodismo y te dedicaste por completo a la interpretación? ¿Te gustaba más?
 
Lo dejé todo para centrarme en la interpretación. Yo llevaba veinte años siendo actor amateur, me gustaba mucho y hubo un momento de mi vida, hace seis o siete años, en el que se me planteó la opción de decidir y entonces decidí que quería ser actor profesional. Fue un momento de estos de parón que tienes en la vida y ahí tomé la decisión de dejar todo lo que había hecho hasta la fecha, pero fue porque ya tenía una trayectoria anterior, no fue así de la noche a la mañana.
No es que me gustara más la interpretación que el periodismo, porque las dos son mis grandes pasiones, pero ser actor me ha encantado desde niño. Yo cerraba los ojos y me imaginaba en un escenario, entonces es algo que me ha gustado siempre.


Hace unos meses te dieron el premio Goya a mejor actor revelación por la película Campeones, además de ser tu primera nominación, era la primera película en la que participabas, ¿Cómo te sentiste cuando escuchaste que eras el ganador?
    
Sentí mucha alegría porque era la recompensa a muchos años de dedicación y muchos años de trabajo y, además, sentí que se valoraba la contribución y el trabajo en cuanto a calidad que las personas con discapacidad podemos aportar a las artes y al mundo del cine.
A la categoría de mejor actor revelación, ahora mismo, según están las reglas de la Academia, sólo pueden optar los actores que hayan hecho una película. Antes no, este fue el último año que podían optar otros actores que hubieran hecho varias películas, dos o tres películas. A partir de este año ya no, si ya has hecho dos películas ya no puedes optar a este premio. Entonces lo que me pasó en ese sentido fue lo normal porque era mi primera película y conseguí el Goya que correspondía.


¿Pensabas que te lo iban a dar?

Había tres trabajos muy buenos junto con el mío y yo sabía que simplemente el paso ya estaba dado, lo importante que era que yo estuviera nominado, que se reconociera con la nominación la importancia que tiene la discapacidad en el mundo de las artes. A nivel profesional, pues si que estaba contento y luego, evidentemente, pensaba que un veinticinco por ciento de posibilidades tenía pero es que eso es algo matemático. Claro, nunca te planteas que puedes ser tú, uno siempre tiende a valorar a los compañeros.


Tras recibir este premio, ¿Crees que has entrado en el cine por la puerta grande?

Es normal que todos los años haya un actor que en su primera película, a partir de ahora por regla tendrá que ser así, entre por esa puerta grande y gane el Goya a mejor actor revelación. Entonces, yo no lo veo como algo extraordinario, simplemente lo extraordinario es que la Academia haya reconocido mi trabajo, que haya podido hacer esa película tan bonita, con ese equipo tan bonito.

Momento en el que Jesús Vidal recoge su premio Goya.



Con respecto a la película, ¿Te gustó embarcarte en el proyecto, entre otras cosas, porque abordaban el tema del deporte y en concreto el baloncesto?

Sí, yo era muy aficionado a la NBA en su momento y al baloncesto, era muy fan de los Boston Celtics, muy forofo y cuando se me ofreció participar en esta película sobre baloncesto pues vi que era un reto, que era una ilusión, uno de los deportes que siempre había querido desde niño. Hacer una película de un baloncesto tan diferente, tan alejado de los focos, para mí fue algo muy bonito.


¿Cómo se pusieron en contacto contigo para que participaras en ella?

El equipo de casting de la película me vio en Cáscaras vacías, una función de teatro preciosa que yo estaba haciendo en el Centro Dramático Nacional y que se trataba de un proyecto muy importante. Después de verme, contaron conmigo y me dijeron que les gustaría que hiciera las últimas fases del casting, las hice y entré como actor en la película. Digamos que fue Cáscaras vacías en el teatro lo que Campeones en el cine.


¿Alguna vez te han puesto barreras a nivel profesional por tener una discapacidad? 

Todas las personas tenemos barreras y a todas las personas nos ponen barreras. Si esto ha pasado alguna vez, yo lo he superado como buenamente he podido y yo prefiero no fijarme en las barreras, prefiero fijarme en lo que voy consiguiendo día a día.
Me las han puesto pero como a todo el mundo, porque a quien no le ponen barreras por la discapacidad a lo mejor se las ponen por otras cosas, entonces yo no me puedo creer mejor persona por no ver, ni puedo pensar que tengo más mérito. De hecho, creo que pensar que las personas con discapacidad tenemos más mérito que las otras personas, no beneficia, no es normalizar, no es algo saludable.


¿Crees que las personas con discapacidad tienen que demostrar más tanto a nivel académico como laboral?

Sí, si que puede ser que a las personas con discapacidad se nos pida demostrar más cosas, lo que pasa que esa exigencia no tiene que ser mala necesariamente. Cierto es que se nos pide demostrar más pero también es verdad que yo, por ejemplo, fui educado para dar lo mejor de mí siempre y en ese sentido, si tengo que darlo todos los días pues ahí estamos, esa es la guerra. Nadie dijo que esto fuera fácil.


¿Qué les dirías a esas personas que piensan que por tener una discapacidad física también hay que tener una intelectual?

A mí me chocaba al principio, pero yo creo que lo que mejor puedo hacer es no decirles nada y mostrarles que están equivocados con mis actos, con mi actitud, con mi trabajo  y creo que es la mejor manera de que esa gente salga de su idea. Si una persona me escucha a mí hablar durante diez minutos con mis registros léxicos, mi manejo sintáctico y piensa que yo tengo una discapacidad intelectual pues a lo mejor esa persona se lo tiene que hacer mirar un poco. Entonces no me preocupa.


¿Piensas que el colectivo de las personas con discapacidad es un colectivo olvidado por las instituciones del Estado y por la sociedad en general?

Yo creo que todos los colectivos de personas diferentes, según las épocas, son en cierta forma olvidados por la corriente general y yo entiendo que siempre, a lo mejor, a las personas que no seguimos la senda habitual nos va a tocar remar y salir a la palestra y sin complejos hacer lo que queramos hacer.


Ya que hemos hablado anteriormente tanto del cine como del teatro, ¿Cuál de los dos artes te atrae o te llena más?

Me gustan mucho los dos. Son medios distintos, formas de trabajar distintas pero las dos tienen el núcleo igual que es construir un personaje y cada una tiene sus cosas bonitas. Por un lado, el teatro es el directo, es trabajar de una manera en la que te la juegas todo, piel a piel con el público. Por otro lado, en el cine puedes repetir, la cámara en teoría es fría pero luego no es tan fría, en cada toma puedes modificar cosas… Con lo cual son muy bonitos los dos.

Interpretando a su personaje en la obra Alguien voló sobre el nido del cuco.



Además de tu faceta como actor, también el público va a conocer dentro de poco tu faceta de escritor con la publicación de tu libro Sala de espera, ¿Qué nos puedes decir sobre él? ¿Por qué lo recomendarías?

Sala de espera es una adaptación de relatos pero también tiene vivencias mías de los últimos tres años, tiene poesía, tiene muchas cosas. La gente va a conocer bastante a Jesús Vidal.
Y lo recomiendo porque la gente lo va a pasar bien, va a conocer cosas de Jesús Vidal distintas que muchas veces no se imaginan. Cómo es Jesús Vidal como escritor de ficción, como escritor de poesía y luego van a conocer cosas de mi vida muy privadas que no he dicho a ningún periodista.


¿Te consideras un hombre orquesta?

Soy un hombre muy inquieto y entonces pues hay muchas cosas que me atraen. Escribir me atrae, actuar me atrae y por eso, aunque soy actor y estoy totalmente centrado, hay veces que me apetece contar cosas y las escribo y tenía una trayectoria amplia en el tiempo como escritor y creo que es el momento de que la gente la conozca.


¿Piensas que eres un referente para mucha gente?

Yo simplemente soy un actor, pero si la gente por lo que sea ve en mí rasgos a imitar o que les pueden servir yo estoy encantado de que lo vean así.


Además de la publicación de su libro Sala de espera, Jesús Vidal tiene otros proyectos en mente como la participación en la película Estándar producida por La Dalia Films, misma productora de la obra de teatro Alguien voló sobre el nido del cuco en la que actualmente está trabajando en el papel de uno de los ingresados en un hospital psiquiátrico.