El
bioquímico español Mariano Barbacid Montalbán falleció ayer en Madrid a los 68
años de edad a causa de un infarto de miocardio.
“El paciente Mariano Barbacid
Montalbán llegó al hospital con parada cardiaca y nada se pudo hacer por su
vida” según ha confirmado la dirección del hospital Gregorio Marañón donde fue
ingresado de urgencia ayer por la mañana.
Un trabajador del Centro Nacional de
Investigaciones Oncológicas Carlos III de Madrid del que Barbacid es director
desde el año 1998 fue quien avisó a una
ambulancia tras encontrar al químico inconsciente en el suelo de su despacho,
según ha informado la agencia EFE.
Nacido en Madrid en 1949, Mariano Barbacid se
doctoró en bioquímica por la Universidad Complutense de Madrid en 1974. Realizó
su tesis doctoral en el Instituto de Biología Celular del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC). Especializado en esta rama de la biología,
fue becado para estudiar e investigar en los Estados Unidos e ingresó en 1974
en el Instituto Nacional del Cáncer de Bethesda (Maryland), donde empezó a
trabajar en el campo de la biología celular interesándose por los virus
tumorales. En 1978 formó su propio equipo en el Laboratorio de Biología Celular
y Molecular de dicho instituto.
Durante su estancia fuera de España consiguió
dos importantes avances en el campo de la oncología: En 1981, junto a su
equipo, consiguió aislar por primera vez un gen humano mutado (H-RAS),
implicado en el tumor de vejiga; y en 1986, junto a su equipo también,
identificó y reprodujo el gen TRK que cumple una labor fundamental en el
mantenimiento de las funciones neurológicas.
Tras su etapa en Estados Unidos, en 1998 regresó
a España y se incorporó, como director, al Centro Nacional de Investigaciones
Oncológicas (CNIO). A través de esta institución, propició la activación de la
Red Española de Bancos de Tumores y desarrolló el primer oncochip creado en
España, con una tecnología puntera para la investigación de los mecanismos
moleculares del cáncer.
Además de todos estos descubrimientos relacionados con
el cáncer, ha sido colaborador de varias revistas científicas prestigiosas como Nature, Nature Genetics o Cancer
Research de la que fue editor.
A lo largo de su carrera ha sido distinguido
con numerosos premios por la comunidad científica internacional entre los que
se encuentran: el Distinguished Young Scientist Award en 1983, el Rhodes
Memorial Award en 1985 o el Charles-Rudolph-Brupbacher en 2005.
La capilla ardiente de este reputado químico
estará abierta en el tanatorio de Tres Cantos (Madrid) hasta las 00:00 horas
según han confirmado fuentes familiares a varios medios de comunicación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario